El 27 de febrero del 1844, el patriota Matías Ramón Mella, disparó el trabucazo como señal de la liberación del yugo extranjero, al cual seguimos sometidos en la actualidad.
La República Dominicana ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla, dijo Juan Pablo Duarte, y está hundida porque no somos libres. Estamos sometidos al yugo extranjero, seguimos siendo esclavos y serviles.
Hoy más que nunca necesitamos otro trabucazo, no tanto para liberarnos del yugo extranjero, sino del propio que es la ignorancia y la apatía.
Seremos libres cuando pongamos todo nuestro empeño y conocimiento para el bien propio y de nuestros semejantes. Es una liberación espiritual que más necesitamos.
La bandera tiene la Biblia en su escudo y nuestro escudo es Dios del cual procede toda verdad y justicia.
Hasta el próximo comentario.
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